-¿de él?-pregunte desafiante y ella no respondió-ni un poquito-salí de la cocina y camine rápido hasta mi habitación la cual cerré con llave, la verdad es que me había tomado demasiado valor como para poder llegar a hablarle de ese modo a la morena de los ojos maléficos…
Dormí como un bebé esa noche, y a la mañana siguiente mire el calendario que tenia colgado en la pared y descubrí que faltaban pocos días para mi cumpleaños, y prefería que nadie se acordara la verdad, no quería nada especial, estar con Nick bastaba.
Fui a la cocina después de bañarme, solo para llevarle la contra a Mary Sue, me senté en el lugar de siempre-sobre el mesón-y me puse a hablar con Brandon. Me estaba contando unas historias muy divertidas cuando-de nuevo-una voz interrumpió nuestra divertida charla.
-Brandon, Harmony te está buscando…-dijo con una voz provocativa, la sonrisa de Brad se dibujo y salió por la puerta detrás de la morena.
Me quede sentada tratando de averiguar si era verdad que Harmony lo buscaba o si era ella que le había llamado solamente para alejarlo de mi…sentí un par de cálidas manos taparme los ojos.
-¿Quién soy?-dijo una voz divertida que reconocí al momento.
-Nichoolaas-le respondí igual de divertida y beso mi mejilla.
-Ya estamos cerca…-me dijo con una sonrisa en la cara, acercándose a mí.
-¿Cerca?... ¿De que?
-¡no te agas a la tonta!
-no, de verdad, ¿para que?-reí.
-¡Para tu cumpleaños!-sonrío, parecía estar más emocionado que yo.
-Oww…¡¡eeh!!-fingí estar emocionada.
-¿No estás feliz?-pregunto extrañado, supongo que es raro que una persona no esté feliz porque su cumpleaños esta cerca.
-No quiero hacer nada, basta con pasarla con vos para hacer mi día feliz-le bese con cuidado y después me miro con esos ojos que me estaban a punto de mentir y yo ya lo sabía.
-Bueno…está bien-sonrió de la misma forma y fingí no haberme dado cuenta en absoluto.
-¡Oh!, Nicholas… ¡llegaron!-exclamo la campanea voz detrás de nosotros y Nicholas no se soltó de mi.
-Sip-repuso sin casi prestarle atención.
-Ey Nicky… Solo por curiosidad… ¿Cuantos años tenes?-cruzamos miradas con Nicholas… ¿”Nicky”? no podía decirle así a MI novio, ¡¡no!! Mis ojos burbujearon de enojo mal entendido.
-16…-dijo Nick sin quitarme la mirada divertida de enzima.
-¡¿16?!-exclamo la morena ya cerca de nosotros, tratando de llamar la atención de Nicholas-Pareces mucho mayor… O tal vez sea por Hayley… ella te hace ver mayor-rio malévola, obviamente se refería a mi pequeño tamaño-del cual no estoy acomplejada-Nick repuso a lo que acababa de decir con una mirada rara, hacia la morena.
-Hayley es perfecta-sonrió esta vez mirándome.
-Por que obviamente no sabes lo que tenes enfrente-murmuro la morena saliendo de la cocina.
-si se-me beso-y me encanta-volvió a besarme.
Después del almuerzo Nick cayó dormido en mi cama mientras me hablaba de su concierto de la noche anterior, y me invitaba a que baya al próximo en San Francisco.Aproveche el tiempo que el dormía, y el que mi abuela no estaba, para poder entrar al escritorio, mientras me escurría a su escritorio, Joe me atrapo.
-¿Queres que te ayude a buscar…lo que sea que estés buscando…?-se ofreció y asentí con la cabeza. Joe y yo éramos las únicas personas que escuchamos lo que escuchamos.
Buscamos en varios cajones tratando de encontrar algo con mi nombre o el de mis padres… o por lo menos algún sobre que llevara mi apellido, estaba súper concentrada buscando en uno de los cajones cuando Joe interrumpió mis pensamientos.
-¿Cómo me dijiste que se llamaba tu papá?... ¿Chuck?-pregunto.
-No, mi papá es Benjamin Timothy Wassen, ¿Por qué?
-Aquí hay una carta de Chuck Wassen para tu abuela…-se dio vuelta y me enseño-… ¿Interesa?
-¿Chuck?-me pregunte a mi misma…-Si…-abrimos la carta y la leímos en voz alta.
“Eloísa, No agradezco tu falta de respeto al no contarme lo sucedido, yo mismo me pude haber encargado de todo, no era necesario que me dijeras los detalles, sabes que esas cosas no me gustan saber, simplemente, si la niña te molesta tanto debiste avisarme. ¿Por qué no llego nada acaso sobre el accidente? ¿Vos lo arreglaste para que sea así?, yo apreciaba mucho a mi hermano, y por unas tontas palabras desaparecí del mapa de su vida. Pero eso no te da el derecho de hacerle eso a mi sobrina. Si bien lo recordas Tim especifico con sus propias palabras que si algo le pasaba vos serias la última persona al que le dejaría a su hija. Devuelve lo que no es tuyo y deja la venir conmigo, ella estaba mucho mejor sin vos.
Chuck”

Nos quedamos totalmente sin palabras.
-No entiendo nada… ¿es mi tío verdad? ¿Hermano de mi papá, tal vez? ¿Pero por que…? ¿Eloísa no es mi abuela? ¿Por qué me quiere aquí si no le agrado?-tenía tantas preguntas después de eso, ningunas las podía responder Joseph. Le di la vuelta al sobre para averiguar de dónde venía y la inscripción decía “S.F, CAL” perfecto. San Francisco.

-si te gusta ¿porque no haces algo?-le pregunte
y el al sentir eso me abrazo tan fuerte como pudo, y susurro en mi oído-i love you anyways Hayley…you are my perfect girl-me le aferre mas tanto que se podía sentir como nuestros corazones latían desenfrenadamente uno después del otro.
sus besos perfectos me llenaban entera, eran dulces con el toque perfecto de euforia en cada uno de los besos que me regalaba abiertamente. Lo encamine hasta la cama, donde caímos como dos plumas… El no me soltaba ni por un minuto, me sentía suya y él de mí, nos detuvimos a respirar un momento, y me senté sobre su cadera, mientras él me miraba con curiosidad al igual que yo lo hacía.
tome tres sorbos de mi jugo y salí corriendo-prácticamente-de la cocina.
-Wow-exclame igual que él lo hizo una vez, pero yo lo hice sin querer.
-… ¿vez?...Pero a veces, cuando es muy necesario, puede hacer esto-se volvió a acercar per esta vez para dejar uno en mis labios
-… ¿entendes?-sabía que solo era una excusa para robarme besos sin que dijera nada.
mis dientes nerviosos chasquearon un par de veces, cuando estaba ya casi tocando mis labios se detuvo para carcajearse-…No te voy a besar-dijo entre risas alejándose de mí, dejándome respirar-…solo establecía un punto.
casi pierdo el ritmo en el momento que sentí como se echaba sobre mí con cuidado de no aplastarme… y descubrí que llevaba únicamente un viejo buzo sin nada que cubriera la otra parte de su cuerpo, rodee inconscientemente mis brazos a su cintura, y de subida hasta su cuello, dibujando cada cosa que se interponía en mi camino-sus increíbles y bien formados músculos-su beso se ponía cada vez mas fogoso, y la forma en la que su cuerpo se adaptaba al mío sin problemas era un poco aterrador, lo detuve por la única razón posible de detener eso, mi falta respiración. Nos miramos unos segundos más, y Joe continuo con su labor de tortura, besando toda la zona de mi cuello/hombro haciéndome revolcar del pacer que este me hacía sentir, agitando mi respiración aun mas, después de unos cuantos segundos escuchamos que alguien bajaba por las escaleras, entonces Joe tapo mi boca esperando de qué así no dijera nada. Con el rabillo del ojo vi la silueta de Nick
y un nudo se formo en mi garganta, mi mirada se empaño con pánico, y volví la mirada a Joseph que trataba de esconderme.
Abrí con curiosidad la misteriosa caja naranja, y lo que encontré fue lo más cruel que alguien me pudo haber hecho. Un viejo álbum de mi familia, el antiguo peine de mi madre, su espejo de mano y el viejo reloj de bolsillo de mi padre, y lo peor de todo, una botellita, me costó entender que era lo que tenía adentro, arena pensé. Pero no, eran las cenizas de mis padres encerradas en una estúpida botellita de vidrio, junto a las llaves del auto que les quito la vida.
Cerré la caja y con lagrimas en los ojos…
Los eche completamente de mi cuarto, sentía toda una mescla incomprensible de sentimientos, mi respiración acelerada no aclaraba nada, me tire de panza, arriba de mi cama donde las lagrimas empezaron a brotar de mis ojos desesperadamente, Yo no quería ninguna de esas cosas, había una razón por las que las deje todas en Sunderland. Había decidido dejar todo donde pertenecía, había tomado la decisión de no volver al pasado, no quería estúpidos recuerdos… no quería nada que me hiciera más infeliz… Si, era infeliz, no quería estar en esa estúpida casa, con gente que no me quería ahí. Quería que todo volviera a ser como antes, cerraba mis ojos con fuerza deseando que todo fuese un mal sueño, no lo era, me decepcionaba a mi misma cada que volvía a abrir mis ojos y me encontraba en ese elegante cuarto mío. Pase lo que quedaba de la mañana y media tarde tratando de razonar quien sería el imbécil que pensó que esto me haría feliz… grite en todas las almohadas que tenía cerca, perdí la noción del tiempo…Cuando por fin mi ser se había calmado, o algo por el estilo, escuche una triste tonada sobre el piano justo debajo de mi habitación. Baje de mi cama para echarme sobre la alfombra del cuarto tratando de escuchar mejor. Así termine la tarde, tirada en el piso tratando de escuchar un par de estúpidas notas repetirse una y otra vez tristemente.
Nick seco mis lágrimas, y se quedo conmigo toda la noche, ahora si sabía que lo que había pasado no era un sueño y que por fin había llegado el día en el que mis ojos habían derramado lagrimas por los seres que mas quise en toda la tierra, y por fin entendí la razón de por que no lo había hecho antes, simplemente no quería pensar con profundidad y no lo quería aceptar… Quería llorar porque me parecía que era lo que había que hacer… sin encontrarle ningún sentido.
Pronto sus besos pasaron de estar en mis labios a mi mandíbula hasta mi cuello, haciéndome retorcer de placer-disimuladamente, claro-y olvidarme totalmente de que había 200 personas alrededor mirando, y bailando…Se había formado un círculo alrededor nuestro. Sus brazos me abrazaron haciendo que este aun más cerca de él y dejándome sentir su corazón latiendo junto al mío. El último beso me lo dio en los labios, dulce, suave y perfecto. Realmente creo haber visto las estrellas en ese momento. Después de ese beso, lo sentí alejarse y yo que seguía con los ojos cerrados, sentí como se desprendía de mis últimos dedos helados, hasta que finalmente desaparecer por completo.
Excepto falta de aire por supuesto. Después de alrededor 2O segundos sin aire, terminamos los dos exhaustos.
-Good morning-me dijo con hilo de voz.