miércoles, 8 de julio de 2009

#2: New House that I don’t want to call home.

Llegue a esa enorme casa, alguien-que no alcance a ver-me abrió la puerta, estaba totalmente estupefacta por el enorme tamaño de ésta. Entre con un par de maletas-las demás las tenían otras dos personas que tampoco alcance a ver- una vez adentro, di una vuelta sobre mi misma para ver con detalle la enorme casa. - Llegaste-alguien me hablaba desde lo más alto de las escaleras-cuanto siento todo-continuó-, siento que no hayamos hablado en tantos años y sobre todo siento mucho tu perdida-bajo un par de escalones y pude ver mejor, una señora de edad pero vestida con ropa de marca y muy bien maquillada y peinada-nada como yo enrealidad- se quedo unos segundos mas contemplandome desde muy arriba en las escaleras-y… ¿ese es tu cabello natural?-dijo con tono nauseabundo adornado por un tono ingles que no podía evitar sentirlo acogedor.
- Yes, ma'am-asentí con la cabeza, con un poco de miedo y desconfianza.

- bueno, creo que siento eso también...haremos algo al respecto-durante toda mi vida me habían molestado por el color de mi pelo, “Cabeza de Zanahoria”, ¡Puf! No estaba tan mal, a mi me gustaba, pero la gente siempre lo veía mal, incluyendo a mi propia abuela-Bueno querida, sube, rápido, te quiero mostrar tu habitación antes de salir…-me apuro desde lo mas alto de las escaleras mientras yo inspeccionaba cuidadosamente mi cabello.
- ¿Va a salir?-alcanzándola en los primeros escalones de la gran escalera.
- Si, tengo una reunión…-no sentí la confianza suficiente para preguntar algo más, me llevo a una alcoba al fondo de un gran pasillo. La habitación era demasiado elegante, realmente extrañe mi antiguo cuarto, la diferencia era totalmente visible.
Estaba “organizando” mi ropa en ese increíblemente enorme ropero que me hacía sentir que no tenía suficiente ropa, y sentí que alguien entro a la habitación, salí para ver de quien se trataba, era una chica de unos 18 años aproximadamente, tenia largos y bien pronunciados bucles color chocolate me sentí rara al ver como recogía mi desastre alrededor del cuarto.
- Mmmh-aclarando mi garganta para ganarme su atención- ¿Qué haces?
- …Es mi trabajo…-respondio al tiempo que se levantaba-…trabajo para tu abuela, ella me dijo que viniera a ayudarte a ordenar, y es lo que hago...
- ¿cuántas personas viven en esta casa?-con intriga de saber un poco más sobre aquella lujosa mansion.
- unas…-se puso a contar en el aire-alrededor de 15, pero no, 16… el fin de semana, ¿por que?- mis ojos se abrieron como platos.
- y… wow-no sabía que decir-¿Qué es lo que ella hace? ¿Donde fue?-Necesitaba respuestas.
- ella es parte de un grupo muy privilegiado de los ángeles, The Elephant Parade, ella conoce a prácticamente todo el mundo, y además es la presidenta de la organización, o sea eso significa que… todas las fiestas que hace con famosos ella las organiza e invita exclusiva y personalmente a todas las estrellas…-relatando emocionada.
- wow, ¿nunca me lo hubiera imaginado, y todas esas celebridades vienen aquí?-pregunte interesada.
- no, hace el gran evento en un salón en el centro de la ciudad. Es muy lujosa-me sonrio-, y llegaste a tiempo para la más importante de todas.
- ¿Y vos crees que me llevaría?
- ¿por que no?, es mas creo que fue a comprar tu vestido...
- oh, no, creo que entonces no iré-dije un poco asqueada con la idea del vestido.
- ¿no iras? ¿Por que no?
- los vestidos no van conmigo, simplemente no me veo bien.
- no podes negar una invitación a la fiesta más importante del año
- ¿en serio es así de grande?
- The Elephant Parade, es la fiesta más lujosa en toda California-me conto con sierto brillo en aquel par de ojos oscuros.
- ...y seguro asisten miles de estrellas de Hollywood…-ella asintió emocionada-…y hay mucha comida-continue y ella asintió aun más emocionada, entonces recordé que no había comido nada desde que baje del avión-…y vos nunca asististe a una-ella negó con la cabeza con menos entusiasmo.
- pero, no podes negar la invitación.
- en serio dudo que Eloísa quiera llevarme, solo soy una niña de Sunderland, que no sabe nada de estas cosas, Sobre todo, el echo que creo que sería muy... mmh, injusto para tí y además, soy pelirroja. No creo que eso lo haya gustado mucho...
- no te dejes convencer por sus palabras, le gustaste y yo sé que sí-rió dulcemente con una risa que parecian campanillas.
- …tengo hambre…Emm, ¿qué hago?
- si queres te traigo algo, o vamos a la cocina y te presento a Amanda, es la cocinera, muy buena por cierto…- le interrumpí antes de que continuara hablando y hablando.
- está bien, vamos-dije, era solo que hablaba demasiado. Caminamos a través de aquel largo pasillo hacia la cocina.

No hay comentarios:

Publicar un comentario