Nunca me había imaginado que esto iba a pasar, pero paso.
Todo ese día empezó demasiado rápido, iba sentada en primera clase en un avión de ida a Los Ángeles, California. Y eso, significa, muy lejos de mi hogar. Aquel largo día, en el que no derrame ni una lágrima empezó muy temprano, la mañana creció por la ventana como todas, solo que esta vez había demasiada gente afuera de mi casa, y yo no entendía muy bien porque, vi policías y a casi todos los vecinos de la cuadra afuera, salí corriendo para el cuarto de mi mamá y no estaba. No recordaba cuando había sido la última vez que la había visto, y a mi papá… ¿donde estaban? Salí a fuera para ver si alguien me podía decir algo, la vecina de alado tan pronto me vio salir por la puerta principal, empezó a gritar y llorar como loca, pero yo seguía sin entender… o querer entender tal vez.
El policía de mayor tamaño se acerco, para hablar conmigo, ¡Por fin! Alguien a quien preguntarle a que se debía tanto escándalo.
-¿Hayley Wassen?-dijo con una vos grave.
-…si, ¿Qué pasa, por que lloran tanto?-la decesperacion en mi voz revelaba no entendía nada.
-Anoche…-hizo una pausa para mirar sus zapatos-Lamento informarte que…-volvió a hacer una pausa, pero luego entendí.
-¿Murieron?- esta ves, mi voz era más calmada de lo que realmente estaba.
- si. -asintio con la cabeza y yo no sentí nada en absoluto.
- ¿y que voy a hacer yo? No tengo familia cercana, ¿iré a un orfanato o algo así?-asustada por la idea y no por lo que realmente importaba.
- En realidad, hay un familiar… Que es considerado cercano… mmh, Pido por su custodia.
El policía de mayor tamaño se acerco, para hablar conmigo, ¡Por fin! Alguien a quien preguntarle a que se debía tanto escándalo.
-¿Hayley Wassen?-dijo con una vos grave.
-…si, ¿Qué pasa, por que lloran tanto?-la decesperacion en mi voz revelaba no entendía nada.
-Anoche…-hizo una pausa para mirar sus zapatos-Lamento informarte que…-volvió a hacer una pausa, pero luego entendí.
-¿Murieron?- esta ves, mi voz era más calmada de lo que realmente estaba.
- si. -asintio con la cabeza y yo no sentí nada en absoluto.
- ¿y que voy a hacer yo? No tengo familia cercana, ¿iré a un orfanato o algo así?-asustada por la idea y no por lo que realmente importaba.
- En realidad, hay un familiar… Que es considerado cercano… mmh, Pido por su custodia.
- ¿En serio?-estaba sorprendida, no sabía de nadie cercano, que recordara en ese momento.
- Si, emm-revisando entre sus notas-Eloísa Wassen-Nunca en mi vida había escuchado tal nombre.
- no… No estoy segura…-negué con la cabeza confundida.
- Dice ser, su…Abuela-dijo dudoso.
- ...oh-recorde-, hace mil años que no escucho hablar de ella, no sé quién es, es más nunca la he visto. ¿Y usted piensa que voy a ir con ella?-negué la cabeza-ni lo sueñe-me senté en el primer escalón de mi casa, y rodee mis piernas con los brazos.
- Si, emm-revisando entre sus notas-Eloísa Wassen-Nunca en mi vida había escuchado tal nombre.
- no… No estoy segura…-negué con la cabeza confundida.
- Dice ser, su…Abuela-dijo dudoso.
- ...oh-recorde-, hace mil años que no escucho hablar de ella, no sé quién es, es más nunca la he visto. ¿Y usted piensa que voy a ir con ella?-negué la cabeza-ni lo sueñe-me senté en el primer escalón de mi casa, y rodee mis piernas con los brazos.
- No tiene otra opción. No puede permanecer sola en esta casa-poniendoce a mi altura.- No voy a estar sola… Voy a conseguir con quien estar… se lo prometo-de verdad no me quería ir- de verdad.
- lo siento, no… tiene que empacar ya. Ella pago un pasaje para que…-le interrumpí antes de que terminara de hablar.
- ¿Pasaje?-pensando-¿Dónde vive?
- Los Ángeles, California, eso... es en USA.-como si no lo supiera.
- ¿Tengo que dejar Sunderland? ¿E Inglaterra?
- Me temo que sí-me respondio el policia indignado.
Sunderland, la única ciudad en la que había vivido y querido por tanto tiempo, ¿que iba a hacer?, ciudad nueva, gente nueva, ¿y si nunca lograba encajar? No había vuelta atrás. No había nada más por hacer tampoco. Así que simplemente asentí con la cabeza y subí para poder cambiarme y empaque todas mis cosas.
Me subí en la patrulla que me llevo al aeropuerto y el señor policía-muy buena gente- me acompaño hasta mi asiento y me deseo suerte. Estaba volando hacia una ciudad desconocida, un continente totalmente diferente, a conocer a la única persona existente que llevaba mi sangre, y que por alguna razón nunca me quiso conocer hasta ese día. Llegue al aeropuerto y ví que un hombre tenía un cartel con mi nombre, le sonreí y me le acerqué, me llevo hasta una gran limosina blanca, y pensé: "esta señora no podía ser tan mala, digo, ¿una limosina? Wow, debía estar muy desesperada, realmente quería que me gustara."

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