lunes, 13 de julio de 2009

#12: Chocolate Ice Cream

Salí de la cocina porque enserio me estaban poniendo muy nerviosa, trate de recordar alguna cosa que había dicho la noche anterior para que se estén comportando de ese modo, luego el foquito se me encendió y creí saber la razón, tal vez Nick se había quedado dormido conmigo…pero después pensé unos segundos más, y toda esa parte la recordaba mas como un sueño borroso.
Me recosté sobre el pasto para pensar con mayor claridad. Sentí que alguien caminaba hacia mí y luego vi una silueta llena de rulos, que reconocí enseguida.
Se hecho en el pasto conmigo.
-¿Por qué actúan tan raro todos ahí adentro?-pregunte y paso un largo reto antes de que el respondiera.
-Me quede dormido-murmuro casi sin decirlo y luego enrojecí.
Solo alcance a decir
-Ah-y suspirar nerviosa.
-Joe, es un sin vida, no le tenes que hacer caso-me comento.
-bueno de todos modos, ¿Qué era lo que me querías mostrar?
-No… es un secreto, que no se puede contar…-me dijo infantilmente.
-¿y me mostras?
-si te despertas temprano…-rió.
-No puedo recordar bien lo que hago en las mañanas, así que… ¿no hay otra forma?-reí despacito.
-tal vez este ahí con el crepúsculo, la verdad nunca me fije…-me miro y sonrió.
-bueno entonces, tendré que esperar hasta el atardecer, eso es mucho…pero puedo ser paciente.
Vimos llegar el auto de Eloísa y entonces nos paramos para volver a la casa, tenia ignorado totalmente que ya era casi la hora de comer, así que nos sentamos a la mesa, tenía a Joe de un lado y Nick del otro, Kevin estaba enfrente mío y alado de Eloísa, comimos tranquilamente y no faltaron las miradas con Nick, después del almuerzo, en el cual Eloísa nos comento que ya estaba lista la fiesta de mascaras siguiente y que los Jonas estaban totalmente invitados, volví al jardín pero esta vez sola. Me eche de nuevo tratando de descifrar mi más grande problema hasta ese día, ¿Por qué no lloraba ni una lágrima por mis padres? Estaba tan concentrada que casi no me di cuenta que Joe se había sentado conmigo.
-¿Queres?-me ofreció una copa de helado de chocolate. -gracias-me senté y empecé a comerlo mientras nos poníamos a charlar.
-Y… ¿porque nunca habíamos escuchado hablar de ti antes?-pregunto extrañado y yo tarde en responderle.
-...No quiero hablar de eso en estos momentos, perdón, otro día será-le repuse con un tono un poco preocupado que se dibujo en mi voz sin querer.
-Aii...-rió, al tiempo que se agachaba hacia mi-te manchaste aquí-paso su dedo pulgar por la comisura de mi labio, haciendo que me estremeciera por completo-¿Qué acaso nunca comiste helado en tu vida?-volvió a reír pero esta vez, empezó a dibujar con su dedo pulgar mi labio inferior, y me miro con ese par de ojos color marrón casi miel, no puedo decir que no me gusto, pero me puse un poquito incomoda y sonreí-perdón, eeh-musito al ver mi reacción- yo… perdón-repitió sin saber que decir.
-no importa, está bien, creo que tengo que tener más cuidado al comer…-reí apartando mi mirada de la suya- ¿y pensas en ir a la fiesta?-pregunte cambiando de tema.
-sí, yo creo, va a estar buena… ¿vos vas?-asentí con la cabeza al tiempo que levante la mirada y vi pasar a mi abuela en la Hummer H3.
-creo que va a ser mejor si entramos-le dije y antes de que terminara de hablar el ya estaba levantado ofreciendome ayuda para pararme.

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