miércoles, 19 de agosto de 2009

#43: Problems

La mañana nació por mi ventana, haciendo que despierte de golpe, para encontrarme con la mirada más hermosa del mundo.
-¿hace cuanto me estas mirando?-Dije en silencio.
-No mas de… Toda la mañana-enrojecí por completo.
-Ah…-termine de suspirar.
-¿Queres desayunar?
-Si por favor-sonreí.
-Entonces, te cambias y salimos a desayunar-sonrió.
-¿Y vos no te vas a cambiar?-le dije bromeando suponiendo que estaba en boxers.
-Mmhh… No creo-me respondió del mismo modo.
-¡Pero entonces todas las chicas te van a robar!-reí sentándome en la cama y descubrí que tenia la ropa interior ya puesta y no tenia porque preocuparme-¡Sos muy hermoso!-Me beso en señal de agradecimiento, y me pare para dirigirme al baño…
-Pero vos sos mas hermosa-dijo antes de que cerrara la puerta.
No llegue a reconocer a la chica que vi en el espejo envés de mi reflejo, estaba totalmente echa un desastre. Mi cabello, más desordenado de lo normal y mis ojos con las ojeras más grandes de todas, ¿Cómo era posible que eso sea hermoso para Joe? Lo único que salvaba la imagen, era la enorme sonrisa que no podía sacar de mi rostro.
Cuando termine de lavarme la cara descubrí que mi nariz sangraba hice de todo para detenerla, no había como, pasaron como 2 minutos antes de que el sangrado cesara. Después de eso sentí un enorme mareo que me obligo a sentarme sobre el inodoro a respirar hondo. Cuando todo había pasado seguí todo como si nada hubiera ocurrido jamás, no era cosa de preocuparse.
Había ignorado lo mucho que había crecido mi cabello desde que llegue a California, ahora llegaba cerca de los codos, y el flequillo no lo podía tener mas sobre mi frente, tenía que moverlo a un lado para poder así ver.
Termine de vestirme y encontré a Joe viendo televisión sobre mi cama…
-Listo.
-Parece que nos vamos a quedar aquí bastante tiempo mas… tenemos que ir buscando una casa.
-¿De que hablas?
-Parece que vamos a grabar el nuevo CD aquí en San Francisco, pero todavía no lo sabemos bien, tenemos que confirmar.
-eso sería perfecto-Le sonreí y caminamos hasta la puerta y antes de que la abriera, me sostuvo la muñeca deteniéndome.
-¿Puedo agarrar tu mano en el pasillo y el hotel?-pregunto tímido al rechazo.
-creo que sería muy egoísta de nuestras partes si hacemos eso y Nicholas nos ve-le explique.
-¿Entonces te puedo besar antes de salir?-reí y le rodee una vez mas con los brazos y nos besamos.
Desayunamos con Kevin y su “amiga”, y Nick ya había bajado a desayunar así que ni lo vi.
Después del desayuno decidimos ir todos juntos a ver casas en los suburbios. Encontramos una bonita casa a una cuadra de la de Chuck, en alquiler así que no lo pensaron dos veces y la tomaron.
Una hora después de que volví al hotel me sentía súper mal, no lograba entender que era lo que pasaba… no podía ser por la noche anterior, ¿no? Me mire en el espejo tratando de descifrar por que me sentía mal-después de haber me desecho de todo lo que había desayunado esa mañana mas el chocolate que Joe me dio cuando estábamos en la casa- nunca me vi tan mal, mis ojos no podían mantenerse abiertos, estaba pálida-mas de lo normal- y mirando un poco mejor encontré unas extrañas manchas moradas sobre mi cuello, y no, Joe no me las había ocasionado. Decidí lavarme los dientes, el sabor en mi boca era el peor. Después de eso no quise decirle a nadie lo que me pasaba, ¿Para que preocupar los? Lo iba a descubrir por mi misma.
Salí del baño y me dormí toda la tarde con aquel sueño extraño en el que estaba en esa playa desierta que no podía recordar de donde me parecía tan familiar. Completamente sola, trate de buscar a alguien que me explicara que era lo que pasaba. Corrí a través de la playa, sin poder detenerme. Me desperté con el sonido de la voz de Joseph
-¡Hayley! ¡Desperta!-repetía.
-¿Qué?- grité sin entender el preocupado de sus ojos. Me agarro de la mano y me llevo al baño donde pude descubrir por mi misma que era lo que pasaba.
Todo mi rostro cubierto en sangre.
-¡Rayos!-grite lavándome la cara-¿Otra vez?-me dije a mi misma y mi nariz no paraba de sangrar.
-¿Otra vez? ¿Ya te paso esto?
-Esta mañana pero no es nada…-trataba de detener el sangrado.
-¿Te ayudo?-se dio vuelta y no encontró ni una toalla cerca-¿Y las toallas?-se habían ensuciado cuando devolví todo aquella mañana…
-no sé-dije sin mirarle.
-¿Paso algo mas de lo que me tendría que enterar?-pregunto dándose cuenta que escondía algo.
-NO-le dije seco y fuerte tapando mi nariz con una mano.
-¿Queres que me vaya?-no le respondí pero se sobre entendió, salió por la puerta y me sentí horrible, más allá del sentido en que no debí haberle tratado tan mal a Joseph, si no que de nuevo devolví lo que quedaba de comida en mi barriguita. La verdad no sé que más devolví, si ya no tenía nada. Pero eso basto para que el sangrado cesara. Me lave los dientes una vez mas-después de tomar 2 litros y medio de agua-y me eche de nuevo.

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