domingo, 6 de septiembre de 2009

#53: Last goodbye

Estaba decidido, me iba esa noche, pero todavía tenía muchas horas para arreglarlo todo, el almuerzo fue corto y casi sin palabras, creo que mi madre fue la que hablo mas, aun así sabiendo de que no le iban a responder, ella hablaba tan extrovertidamente tal y como la recordaba, ella podía haberse pasado horas hablando sola en el espejo y aun así, se divertía muchísimo, ella me convenció para que hablara una vez mas con Marilyn y su familia antes de irme. Lo hice, y finalmente Chuck estuvo feliz de verme, y saber quién era. Yo tenía familia, pero no era esa. Marilyn me dijo que ella misma arreglaría todo para que todo lo que quedaba por hacer de mi tratamiento, me lo hicieran en Los Ángeles. Una gran parte de mí estaba extremadamente feliz por el simple hecho de que Joe no me tendría que ver sufrir de ese modo, y de que yo tampoco lo vería hacerlo.
Tenía todo listo, pero antes de irme quería hablar con Kevin, para que por lo menos una persona supiera donde iba a estar y todo lo necesario por si me pasaba algo.
-…hemos visto ir y venir a muchísimas chicas, Hayley, y te aseguro que ninguna como vos… Joe no te va a dejar ir tan fácil… solo teme perderte demasiado rápido… eso es todo-me aclaro Kevin pero yo sabía que había algo mas. Antes de irme, a la mitad de la noche, entre al cuarto de Joseph, el estaba completamente dormido, o por lo menos lo aparentaba. Recorrí una vez mas su habitación, dejé la carta que le había escrito personalmente sobre su escritorio y antes de irme busque en su ropero, la camisa blanca del día que ambos rompimos nuestras promesas y nos prometimos amor por siempre.
Me dolía demasiado dejarlo sin despedirme, así como una niña tonta, no pude evitar llorar un par de lágrimas más antes de salir del cuarto.

Y ahí iba yo sentada en primera clase en un avión de ida a Los Ángeles, California y eso, significaba, muy lejos de mi hogar. Kevin arreglo todo para que viajara con las mayores comodidades, realmente siempre había necesitado un hermano como Kevin; Joe, Nick y Frankie tenían muchísima suerte y aquella casa en los suburbios se había convertido finalmente en mi hogar, y estaba orgullosa de llamarle de ese modo. Antes de salir de San Francisco, llame a Brandon para ver si había algún modo de hacerme entrar a la casa, el punto de todo esto, era entrar a la casa y tratar de no ser vista por Eloísa, sacar los papeles de mi custodia, dárselos a Chuckens y a Marilyn para así el dinero que tenía en este momento Eloísa en su poder, pudiese ser devuelto a Chuckens quien era el verdadero dueño-vivo-, el problema empezaba en Brad contándome que había terminado de despedir a por lo menos 13 personas que trabajaban en la casa, incluyendo a él y a Harmony, pero que si había una posibilidad de entrar, Madame Amanda seguía en la casa. Mi mayor miedo era que nadie sabía dónde estaba Mary Sue. Trate de calmarme, y dormir un rato. Tenía a mi madre conmigo, que me recordó tomar mis pastillas… saque el pequeño potecito blanco de mi bolso, pedí un vaso de agua tratando de no despertar a nadie, después de tomar la pastilla empecé a leer la etiqueta, me carcajee sola y mire a mi madre durmiendo alado mío, cuando encontré que decía: “Efectos secundarios: …posibles alucinaciones, táctiles, olfativas y/o visuales…”, eso lo explicaba todo. Me eche un sueñito, ya más tranquila dándole una última mirada a la gran ciudad de San Francisco.

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