La dulce melodía fue interrumpida por los gritos desesperados de alguien, quien después de unos segundos me di cuenta que era yo. Termine de abrir mis ojos para descubrir donde me encontraba. Vi una luz en segadora y doctores tratando de calmarme. Todo lo hacia involuntariamente, pero ¿Por qué? Tenía miedo al no saber que era lo que me pasaba, trate de ver a un lado y me encontré con algo más rojo que mi cabello. Tal y como la nube que me rodeo en la piscina hace unas semanas. Una enfermera tapo mi rostro con una mascara y trate de sentarme.
-¡Calmante!-grito una enfermera cuando vio mis intenciones y me inyecto un líquido transparente en la muñeca izquierda. Entonces todo se volvió oscuro de nuevo. Pero esta vez estaba conciente de todo lo que se decía y hacia alrededor mío.
-¿Va a estar bien?-pregunto una dulce voz, que estaba segura que era de Joe.
-Esperemos que si-respondió una vos mas gruesa y con tono serio que apostaría que era del doctor.
-¿Dónde esta Jimmy?-una tercera voz se incorporo a la conversación, pero en tono tan débil que no llegue a reconocer en absoluto.
-¿Jimmy?-pregunto Joe
-Si, quiero verlo. ¿Lo podes traer, por favor?-pidió aquella pequeña y débil voz que no le encontraba dueño. Después de eso todo se quedo en silencio, pero esa clase de silencio absoluto que era totalmente abrumador. Pasaron un par de minutos en ese silencio, para mí. Y horas para todos los que me rodeaban. Mis ojos se abrieron con el dulce acariciar de una mano perteneciente a la persona quien yo amaba más. Joseph Jonas. Trate de respirar y fue como tratar de oxigenarse bajo el agua, totalmente imposible, dejando salir un horrible gemido de mi boca.
-Está despertando-le escuche decir a Joseph mientras se acercaba aun mas a mí-¿Hayley?-pregunto y le mire con toda la adoración que le debía. Con una sonrisa mi respiración pronto fue la misma.
-Hey-sonreí abiertamente y lleve mi mano donde la suya, fue ahí donde me di cuenta lo en cableada que estaba.
-Tranquila, todo está bien. Jimmy esta aquí-me asuste, no quería que Jimmy me viera en estas condiciones, trate de sentarme exaltada, y como no pude mire a alrededor mío, y el pequeño dormía en una silla vestido con una bata de hospital, que pronto me di cuenta que yo también llevaba.
-¿Qué hace aquí? No quiero que me vea-le dije en un pequeño susurro tratando de que me salieran las palabras-No así…-temblé con temor.
-Vos pediste que viniese...-me recordó Joe tratando de no despertarlo.
-¿Yo?-pensé pero no recordaba cuando. Después mire mis manos y los tantos tubos que tenia. Pase mi mano entre mi cabello con miedo de encontrarme con algo peor. Pero estaba bien, no había nada más que mi antigua cicatriz-¿Le van a operar?
-Si… pero a vos primero-aparto su mirada de la mia con muchísimo dolor.
-¿Cuándo?-pregunte del mismo modo.
-Estaba visto para esta noche…-me volvió a decir adolorido.
-¿Hace cuanto que estoy dormida?-pregunte pensado que la respuesta eran unas pocas horas.
-Tres días… Tres días en los que Jimmy no quiso salir de aquí.
-Y yo… ¿Me iban a operar de todos modos?
-Sí, pero ¡hey! Despertaste, ¿eso tiene que ser algo verdad?-baje la mirada porque de seguro no lo era. Hubo silencio mientras él acariciaba mi mano.
-No me case-sonreí y le mire con la misma adoración de hace unos minutos-Porque te amo-Él sonrío del mismo modo y beso mi mano. Después trate de ver que hora era, pero mi reloj no estaba donde yo recordaba. En su lugar estaba un estúpido suero que de seguro no servía para nada. Me saque todos los estúpidos e inservibles cables, dejando boquiabierto a Joseph, quien no sabía si ayudarme o detenerme. Una vez todos los cables fuera, baje de la camilla y le agarre de la mano llevándolo fuera de la habitación a un pequeño cuarto en junto, donde nos deshicimos en besos y por fin tenía a Joe conmigo. En ese pequeño cuarto le pedí que me hiciera suya una vez mas, de la forma en la que ambos romperíamos nuestras promesas, pero sería la última vez.
Todo ocurrió rápido pero fue maravilloso…Caminábamos de vuelta a mi habitación, él me sostenía la cintura con una sonrisa que pronto se nos fue borrada de los rostros cuando vimos a una enfermera junto a un par de doctores esperándonos adentro de la habitación.
-Señorita Wassen-dijo la señora enfermera totalmente con la voz encolerada.
-¿Si?-respondí con temor.
-Tiene que volver a acostarse, es demasiado riesgoso que deambule hasta tan tarde por el hospital…-dijo uno de los doctores un poco más calmado
-Por eso es que tomamos la decisión de que usted, Señor Jonas, se retire hasta el momento después de la operación. Usted es demasiada distracción para la señorita-En ese momento me aferre aún mas a Joe quien me agarro con fuerza, no queríamos que nos separen una vez mas.
-Por favor, retírese-le pidieron y el negó con la cabeza-No haga que tomemos medidas mayores, por favor, retírese.
-No, por favor, no hagan que se vaya-les pedí ahora yo-Lo necesito…-mis ojos sinceros hicieron que uno de los doctores accediera, pero el otro y la enfermera tenían planes de desalojamiento. Lo alejaron una vez mas de mí y yo no sabía que hacer. Me volví a echar en la cama y escuche a alguien debajo de esta. Asustada mire hacia abajo y ahí escondido estaba el pequeño Jimmy.
-¿Qué haces ahí abajo?-le pregunte tratando de esconder mis lagrimas.
-Me escondí porque si no la enfermera mala me iba a llevar-me dijo un poco asustado, y le invite a echarse conmigo en la camilla-Tengo miedo Hayley-me confesó-¿Qué va a pasar con vos?-me pregunto lo mismo que yo me había preguntado.
-Mira, te prometo que pase lo que pase, siempre voy a estar con vos. ¿Ok?-bese su frentecita.
-¿Me cantas una canción?-me pidió dulcemente-Por favor-sonreí porque tenía la indicada.
-¡Calmante!-grito una enfermera cuando vio mis intenciones y me inyecto un líquido transparente en la muñeca izquierda. Entonces todo se volvió oscuro de nuevo. Pero esta vez estaba conciente de todo lo que se decía y hacia alrededor mío.
-¿Va a estar bien?-pregunto una dulce voz, que estaba segura que era de Joe.
-Esperemos que si-respondió una vos mas gruesa y con tono serio que apostaría que era del doctor.
-¿Dónde esta Jimmy?-una tercera voz se incorporo a la conversación, pero en tono tan débil que no llegue a reconocer en absoluto.
-¿Jimmy?-pregunto Joe
-Si, quiero verlo. ¿Lo podes traer, por favor?-pidió aquella pequeña y débil voz que no le encontraba dueño. Después de eso todo se quedo en silencio, pero esa clase de silencio absoluto que era totalmente abrumador. Pasaron un par de minutos en ese silencio, para mí. Y horas para todos los que me rodeaban. Mis ojos se abrieron con el dulce acariciar de una mano perteneciente a la persona quien yo amaba más. Joseph Jonas. Trate de respirar y fue como tratar de oxigenarse bajo el agua, totalmente imposible, dejando salir un horrible gemido de mi boca.
-Está despertando-le escuche decir a Joseph mientras se acercaba aun mas a mí-¿Hayley?-pregunto y le mire con toda la adoración que le debía. Con una sonrisa mi respiración pronto fue la misma.
-Hey-sonreí abiertamente y lleve mi mano donde la suya, fue ahí donde me di cuenta lo en cableada que estaba.
-Tranquila, todo está bien. Jimmy esta aquí-me asuste, no quería que Jimmy me viera en estas condiciones, trate de sentarme exaltada, y como no pude mire a alrededor mío, y el pequeño dormía en una silla vestido con una bata de hospital, que pronto me di cuenta que yo también llevaba.
-¿Qué hace aquí? No quiero que me vea-le dije en un pequeño susurro tratando de que me salieran las palabras-No así…-temblé con temor.
-Vos pediste que viniese...-me recordó Joe tratando de no despertarlo.
-¿Yo?-pensé pero no recordaba cuando. Después mire mis manos y los tantos tubos que tenia. Pase mi mano entre mi cabello con miedo de encontrarme con algo peor. Pero estaba bien, no había nada más que mi antigua cicatriz-¿Le van a operar?
-Si… pero a vos primero-aparto su mirada de la mia con muchísimo dolor.
-¿Cuándo?-pregunte del mismo modo.
-Estaba visto para esta noche…-me volvió a decir adolorido.
-¿Hace cuanto que estoy dormida?-pregunte pensado que la respuesta eran unas pocas horas.
-Tres días… Tres días en los que Jimmy no quiso salir de aquí.
-Y yo… ¿Me iban a operar de todos modos?
-Sí, pero ¡hey! Despertaste, ¿eso tiene que ser algo verdad?-baje la mirada porque de seguro no lo era. Hubo silencio mientras él acariciaba mi mano.
-No me case-sonreí y le mire con la misma adoración de hace unos minutos-Porque te amo-Él sonrío del mismo modo y beso mi mano. Después trate de ver que hora era, pero mi reloj no estaba donde yo recordaba. En su lugar estaba un estúpido suero que de seguro no servía para nada. Me saque todos los estúpidos e inservibles cables, dejando boquiabierto a Joseph, quien no sabía si ayudarme o detenerme. Una vez todos los cables fuera, baje de la camilla y le agarre de la mano llevándolo fuera de la habitación a un pequeño cuarto en junto, donde nos deshicimos en besos y por fin tenía a Joe conmigo. En ese pequeño cuarto le pedí que me hiciera suya una vez mas, de la forma en la que ambos romperíamos nuestras promesas, pero sería la última vez.
Todo ocurrió rápido pero fue maravilloso…Caminábamos de vuelta a mi habitación, él me sostenía la cintura con una sonrisa que pronto se nos fue borrada de los rostros cuando vimos a una enfermera junto a un par de doctores esperándonos adentro de la habitación.
-Señorita Wassen-dijo la señora enfermera totalmente con la voz encolerada.
-¿Si?-respondí con temor.
-Tiene que volver a acostarse, es demasiado riesgoso que deambule hasta tan tarde por el hospital…-dijo uno de los doctores un poco más calmado
-Por eso es que tomamos la decisión de que usted, Señor Jonas, se retire hasta el momento después de la operación. Usted es demasiada distracción para la señorita-En ese momento me aferre aún mas a Joe quien me agarro con fuerza, no queríamos que nos separen una vez mas.
-Por favor, retírese-le pidieron y el negó con la cabeza-No haga que tomemos medidas mayores, por favor, retírese.
-No, por favor, no hagan que se vaya-les pedí ahora yo-Lo necesito…-mis ojos sinceros hicieron que uno de los doctores accediera, pero el otro y la enfermera tenían planes de desalojamiento. Lo alejaron una vez mas de mí y yo no sabía que hacer. Me volví a echar en la cama y escuche a alguien debajo de esta. Asustada mire hacia abajo y ahí escondido estaba el pequeño Jimmy.
-¿Qué haces ahí abajo?-le pregunte tratando de esconder mis lagrimas.
-Me escondí porque si no la enfermera mala me iba a llevar-me dijo un poco asustado, y le invite a echarse conmigo en la camilla-Tengo miedo Hayley-me confesó-¿Qué va a pasar con vos?-me pregunto lo mismo que yo me había preguntado.
-Mira, te prometo que pase lo que pase, siempre voy a estar con vos. ¿Ok?-bese su frentecita.
-¿Me cantas una canción?-me pidió dulcemente-Por favor-sonreí porque tenía la indicada.
-I Found myself today
Oh I found myself and ran away
Something pulled me back
The voice of reason I forgot I had
All I know is you're not here to say
What you always used to say
But it's written in the sky tonight
So I won't give up
No I won't break down
Sooner than it seems life turns around
And I will be strong
Even if it all goes wrong
When I'm standing in the dark I'll still believe
Someone's watching over me
Seen that ray of light
And it's shining on my destiny
Shining all the time
And I wont be afraid
To follow everywhere it's taking me
All I know is yesterday is gone
And right now I belong
To this moment to my dreams
So I won't give up
No I won't break down
Sooner than it seems life turns around
And I will be strong
Even if it all goes wrong
When I'm standing in the dark I'll still believe
Someone's watching over meIt doesn't matter what people say
And it doesn't matter how long it takes
Believe in yourself and you'll fly high
And it only matters how true you are
Be true to yourself and follow your heart
So I won't give up
No I won't break down
Sooner than it seems life turns around
And I will be strong
Even if it all goes wrong
When I'm standing in the dark I'll still believe
That I won't give up
No I won't break down
Sooner than it seems life turns around
And I will be strong
Even when it all goes wrong
When I'm standing in the dark I'll still believe
That someone's watching over
Someone's watching over
Someone's watching over me
Someone's watching over me.
-Gracias, Hayley-se acomodo bien junto a mí, y quedo completamente dormido en segundos.
Y ahí estaba echada en toda esa oscuridad pensando en lo único que me quedaba además del pequeño niño que dormía junto a mí. Joseph, era lo único que importaba. Dieciséis años, y mis horas estaban contados. Dieciséis años y tenía demasiadas responsabilidades sobre mis hombros. Me senté a un lado de la camilla, y en una libreta que se encontraba junto a esta, empecé a escribir mis últimas peticiones. “Deseo ser la madre del maravilloso niño que es Jim Candara. Por eso dejo a su poder y al de su padre, un cuarto de los 36millones depositados en el banco al nombre de la familia Wassen. Todo lo demás está directamente para Chuckens Wassen y su familia en San Francisco” escribí. Sabía cuál era mi destino y no había nada para remediarlo. Mire unos segundos más al pequeño Jimmy antes de quedarme dormida de nuevo, con la cadena que Joe me había obsequiado salva en el puño de mi mano. Pero esta vez no hubo sueño alguno que perturbara mis pensamientos un simple silencio oscuro me inundo esta vez y un par de luces me despertaron en medio de una bulla infernal. Mire a todos lados y solo podía ver como los doctores trataban de reanimarme, yo estaba consciente de lo que pasaba solo que no podía hacer nada. Vi a Joe en toda su desesperación tratando de entrar y sostener mi mano. En el momento que los doctores me llevaron a otro lado y pasamos junto a mi Joe, desate una fuerza que no creí posible tener en esas condiciones, pero esta me ayudo a sostener su mano dejándole la cadena que escondía en un puño. Y por ultimo dejándole unas débiles palabras junto una última mirada que a pesar de la eternidad sin Joe… no podré nunca borrarla.
-Forever, babe-sonreí y a él se le escaparon un par de lágrimas junto a una sonrisa que me lleno antes de dejarme ir.
La eternidad para mí en aquel momento se había tornado demasiado tiempo. Todo a mis ojos no era mas que luz, mas luz. De pronto la misma melodía me llevo de la mano a un lugar fuera de lo imaginable y de todo lo real. No podía recordar ni olvidar. Era el momento en el que tenía que decidir si quedarme o volver. Le pedí a aquella hermosa canción que me mostrara la felicidad, y me mostro lo que yo me imaginaba. Nuestras almas en aquel paraíso… Nada era llamarle paraíso a semejante belleza, pero con saber que ese día llegaría. La eternidad se me termino de esfumar y comprendí que nada es lo suficientemente largo para dejarlo pasar.
Y ahí estaba echada en toda esa oscuridad pensando en lo único que me quedaba además del pequeño niño que dormía junto a mí. Joseph, era lo único que importaba. Dieciséis años, y mis horas estaban contados. Dieciséis años y tenía demasiadas responsabilidades sobre mis hombros. Me senté a un lado de la camilla, y en una libreta que se encontraba junto a esta, empecé a escribir mis últimas peticiones. “Deseo ser la madre del maravilloso niño que es Jim Candara. Por eso dejo a su poder y al de su padre, un cuarto de los 36millones depositados en el banco al nombre de la familia Wassen. Todo lo demás está directamente para Chuckens Wassen y su familia en San Francisco” escribí. Sabía cuál era mi destino y no había nada para remediarlo. Mire unos segundos más al pequeño Jimmy antes de quedarme dormida de nuevo, con la cadena que Joe me había obsequiado salva en el puño de mi mano. Pero esta vez no hubo sueño alguno que perturbara mis pensamientos un simple silencio oscuro me inundo esta vez y un par de luces me despertaron en medio de una bulla infernal. Mire a todos lados y solo podía ver como los doctores trataban de reanimarme, yo estaba consciente de lo que pasaba solo que no podía hacer nada. Vi a Joe en toda su desesperación tratando de entrar y sostener mi mano. En el momento que los doctores me llevaron a otro lado y pasamos junto a mi Joe, desate una fuerza que no creí posible tener en esas condiciones, pero esta me ayudo a sostener su mano dejándole la cadena que escondía en un puño. Y por ultimo dejándole unas débiles palabras junto una última mirada que a pesar de la eternidad sin Joe… no podré nunca borrarla.
-Forever, babe-sonreí y a él se le escaparon un par de lágrimas junto a una sonrisa que me lleno antes de dejarme ir.
La eternidad para mí en aquel momento se había tornado demasiado tiempo. Todo a mis ojos no era mas que luz, mas luz. De pronto la misma melodía me llevo de la mano a un lugar fuera de lo imaginable y de todo lo real. No podía recordar ni olvidar. Era el momento en el que tenía que decidir si quedarme o volver. Le pedí a aquella hermosa canción que me mostrara la felicidad, y me mostro lo que yo me imaginaba. Nuestras almas en aquel paraíso… Nada era llamarle paraíso a semejante belleza, pero con saber que ese día llegaría. La eternidad se me termino de esfumar y comprendí que nada es lo suficientemente largo para dejarlo pasar.
**Fin**

Porfavor visiten secretsfriendslove.blogspot.com es una novela super tierna de amor que recien esta comenzando! Pasen a verla porfavor!
ResponderEliminarvisiten secretsfriendslove.blogspot.com!! porfiss :)
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