lunes, 21 de septiembre de 2009

#61: Im not like other girls, trust me.

Un sábado por la mañana de mi 4ta semana de libertar salte de la cama emocionada cómo todas las mañanas de ver los relucientes ojos verdes de Charlie y pasar el resto del día con él, a pesar de que Lorry nos acompañase, no me importaba por que por alguna razón Charles, tenía sin querer algo conmigo y no podíamos hacer nada al respecto. Decidí ponerme la camisa de Joe, solo por diversión, además iba muy bien con mis jeans.
Esa mañana Lorry se atraso, así que desayunamos yo y Charlie, entre risas él me hizo su gran confesión. Le iba a decir todo lo del matrimonio a Lorry, porque casi ya no quedaba mas tiempo, le iba a decir que se casara con el… pero eso era lo mas tonto. Estoy segura que ambos pensábamos lo mismo, ella no iba a acceder tan fácilmente, era una simple chiquilla como yo, pero mucho mas hijita de mami… era tonto pensar que ella aceptaría sin pensarlo primero… o bien, sin consultarlo primero. El me miro con ojos brillantes llenos de esperanzas falsas y yo le sonreí tratando de curar esta. Con una enorme sonrisa, sostuvo mi mano y pregunto que era lo que pensaba sobre su gran decisión que acababa de tomar, no sabía que decirle… Para mí todo este asunto de casarse así de rápido y con alguien que apenas conocía… me parecía bizarro.
Mientras pensaba que decir… sentí como una suave y amable mano se poso detrás mío con delicadeza, cerré los ojos automáticamente y respire hondo; ese aroma totalmente familiar y reconocible para mí me lleno entera, solté de golpe la mano que sostenía a Charles, y salte de mi silla para encontrarme en los brazos de Joseph Jonas, otra vez, tal y como quería, tal y como lo había soñado tanto tiempo, tantas noches, tantas horas, ahí estaba. Se me escapo un suspiro mientras le rodeaba con fuerza el cuello y el mi cintura con sus fuertes brazos, de forma de que nunca me dejaría ir.
-Joe…-suspire-…Joe-no podía dejar de repetir su nombre, una y otra vez.
-Perdón, Perdón-Repetía él en susurro por su parte y después de un par de minutos sintiéndome excelente entre sus brazos, recordé donde estábamos y con quien estaba.
-Joseph, te quiero presentar a Charlie-La cara de Joe, perfecta, se le formo un gesto mal humorado.
-¿Charlie?-pregunto para estar seguro-¿Quién es?-pregunto en un susurro en mi oido, mientras se aferraba cada vez mas a mi cintura así no me dejaba ir.
-Un viejo amigo-hice que me soltara y sonreí.
-Mucho gusto-se levanto Charles muy educado y dio su mano-…escuche mucho de vos…-dijo a pesar de que eso era mentira, yo casi no había hablado de Joe… todos mis pensamientos me los guarde por la misma razón de sus rostros, Charles mantenía su mirada en el brazo de Joseph rodeándome, y Joe lo miraba de reojo una y otra vez.
-¿Y los demás?-pregunte tratando de romper con la tensión del ambiente-¿Y Kevin?
-En la recepción…-dijo Joe sin quitar la mirada de Charlie.
-¿vamos?-le dije-…No te importa, ¿verdad Charlie?-él negó con la cabeza y yo le jale de la muñeca a Joe, alejándolo de cualquier cosa que estaba a punto de hacer.
-¿Quién es?-volvió preguntar una vez ya solos.
-Un viejo amigo…-reí
-¿Qué tan viejo? ¿Qué tan amigo?
-Lo conocí cuando tenía… no sé, ¿seis años?-después reí, y pensé dos veces antes de decirle lo siguiente, pero es solo que tenía demasiadas ganas de ver su rostro-…y la última vez que nos vimos fue un diciembre, cuando tenía 9…-sonreí-…y con él fue mi primer beso-sus ojos se exaltaron casi saliendo de sus cuencas-…pero fue hace tanto tiempo… casi no lo recuerdo…-reí de nuevo.
-¿Y que hace aquí?
-Lo encontré en la fiesta the Elephant Parade… fue muy tonto… pero aquí estamos.
-¿Por qué sostenía tu mano?-volvió a preguntar, pero ya habíamos llegado a la recepción y la euforia en el rostro de Kevin era lo más divertido que había visto en días, salte a abrazarlo y él hizo exactamente lo mismo, no alcance a responder la pregunta de Joe… apropósito.
-¡Te extrañe demasiado, Kev!-le dije sonriendo.
-¿Pero que veo?-Sonrió y me dio una vuelta sosteniendo mi mano-¿Te bronceaste?-rió y yo ni siquiera lo había notado-¡Te queda muy bien!-me abrazo una vez mas. Y me encontré con Nick.
-Hola-dijo sin saber muy bien que hacer, y de igual modo le abrace, cosa que él no se esperaba después de todo… sentí como una sonrisa se le dibujo en el rostro al igual que a mí y me correspondió el abrazo.
Termine de saludarlos y subiendo a su dormitorio, Kevin se llevo a Nick cuando les mostraba el mío, dejándome sola con Joseph.
Dentro del cuarto nos miramos de reojo sin decir nada… es que tenía tantas cosas por decirle en ese momento que no se me ocurría por dónde empezar.

-¿La leíste?-preguntando por la carta que le deje antes de irme.
-Sos lo mejor que me ha pasado en toda mi vida, Hayley Wassen-me sonroje.
-¿Por qué…terminaste entonces?-le dije sin comprender.
-No me entraba en la cabeza el hecho de que volvieras aquí sola, ¿Vos estás loca?... ¿En que estabas pensando?-me dijo casi retándome.
-Tal vez si estoy loca, pero tenía un buen argumento.
-Ah, ya-bufó-¿y cuál sería este?
-El número dos de mi lista…-saque el papelito arrugado que mantenía siempre en el bolsillo trasero de mis jean y se lo entregue, él sostuvo el papel como si fuera una pequeña y delicada pluma, leyó cada uno de los puntos, y rió por el ultimo.
-Ok…-me la devolvió.
-Ya la habías leído antes, ¿no?-él miro hacia otro lado, y no respondió. Después con cara preocupada se acercó a mí, despacio y toco mis labios con los suyos, una vez mas, dulce sabor a Joe, lo extrañaba tanto. Le abrace con todo lo que podían mis bracitos, y le bese como si fuera el último día, dejándonos a ambos totalmente exhaustos.
-¿Por qué me haces esto, Hayley?-pregunto con los ojos fuertemente cerrados y aún entre mis brazos-Por qué haces esto y después…-se calló de un suspiro.
-Porque te amo…-le repuse con lo que sentía.
-Can we get back?-pregunto exhausto.
-No-le respondí con lo que debía ser, no podía dejarme a mi misma hacerle sufrir así ni siquiera yo lo soportaría.
-then good bye…-me dijo como si esa fuese la única salida, soltó mis brazos de su cuello y me dejo parada en medio de la habitación, con el corazón echo trisas y con las lagrimas que contaban los segundos para terminar de escucharle salir, para estas poder escaparse de mis ojos. Una vez más lloraba por haberle dejado ir, otra vez. No salí de mi habitación a pesar de que todos fueron a buscarme, me dedique a pasarla en mi cama, mirando el techo pensando en todas las cosas porque habíamos pasado junto con Joe. Y sin embargo, me faltaba algo… Mi madre, una vez mas no había apareció para darme su consejo, no era cuestión de las pastillas, las seguía tomando… solo que su imagen se había desaparecido junto con aquellas palabras que le dije sin pensar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario