Sin olvidar mi mascara para dichosa fiesta, seguí mi camino, pedaleando, sin dejar de pensar en lo que significaba para mí todo lo que estaba haciendo, y cuanto daño estaba llegando a hacer a la única persona que amaba de verdad, a Joe, no podía dejar de pensar en él, y en cuando seria el momento que volvería a ver sus hermosos ojos color miel, y besar de nuevo sus perfectos labios. El era la única razón por la que no sentía cansancio alguno, pedaleaba entre los autos con miedo pero con adrenalina. Todo iba bien hasta que una gran limosina negra se paro de golpe enfrente mío. Choque y salí volando por los aires-Esa expresión de “vi toda mi vida pasar por mis ojos” fue exactamente lo que me paso-el aire dejo de entrar a mis pulmones durante 3 segundos, en los que vi detenerse el mundo. Cerré los ojos con fuerza cuando la gravedad empezó a hacer efecto y caí por cuestiones de un gran milagro sobre un montón de ruedas apiladas a un lado del camino, tal vez llegue a lastimarme, pero fue solo un poquito. Mi vestido fue el que mas sufrió, desgarrado y ennegrecido por los neumáticos. Revise mi cabeza para ver si había sufrido algún daño, estaba todo en orden, trate de sentarme sobre los neumáticos, sin caer, para ver a los bastardos que pararon de golpe acercarse.
-¿Está…Está bien?-me pregunto un hombre que parecía ser el chofer de la limosina, pestañe para tratar de verle mejor.
-bien creo…-busque alrededor mi mascara y la alcance con una mano.
-Permíteme-se acerco la segunda persona y sostuvo mi mano tratando de ayudarme a pararme, casi no le mire, yo estaba preocupada por la bicicleta destruida a un lado de la carretera-Si es de su agrado, me encetaría llevarla a donde sea que se dirigiese…-la voz del que sostenía mi mano, me distrajo su acento inglés-… ¿Está de acuerdo?-la simpatía en su voz me llevo a verle mejor, y me encontré con un muy bien vestido caballero, con el cabello rubio un tanto oscurecido, y los ojos verdes… pero no verdes vegetal como los mios o petróleo como los de Kevin, si no mas brillantes y un poco fosforescentes se podría decir, asentí con la cabeza atónita y le deje ayudarme a salir de entre las ruedas-Soy Charles, por cierto… podes llamarme Charlie-rio adorable sin soltar mi mano al abrir la puerta del auto.
Entre en la gran limosina, y me vi en el reflejo del piso negro que brillaba y parecía un gran espejo, mi vestido yacía desgarrado y no había mas que hacer que terminar de desgarrarlo y acabar con el vestido largo, dejando en descubierto mis sucios Converses negros... Trate de peinarme un poco pero era inútil.
-¿Cuál es su nombre?-la forma en la que hablaba hacia sonar todo muy importante.
-Hayley-cuando hable sentí la sangre en mi labio inferior-Oh ¡Rayos!-me limpie un poco.
-Hayley… dejame ayudarte-me paso un pañuelo con el que me limpie- ¿A dónde ibas?
-a la fiesta…The Elephant Parade…-le mostré mi mascara.
-Oh, claro… Yo también…-sonrió dejando expuesta una sonrisa adorable como su risa-… ¿Pero porque en… bicicleta…?-recordé que deje la bicicleta atrás y me di vuelta para tratar de encontrarla-…tranquila, yo te comprare una nueva-rio de nuevo.
-…Esta bien… gracias-sonreí tímida-…Estaba apurada en ir a la fiesta, realmente tengo que llegar antes de que…-le mire confundida, por que no tenia idea de lo que iba a pasar-…solo tengo que llegar rápido-él enarco las cejas y yo no le di respuestas. Me di vuelta a mirar mi reflejo despeinado sobre la ventana, trate de arreglar mi cabello amarrándolo con una trenza, pasamos un momento en silencio, mientras trataba de limpiar mi vestido.
-Disculpa si soy inoportuno… pero ¿De que parte de Inglaterra sos?-pregunto curioso.
-Mmmh, pensé que no se iba a dar cuenta de que eras inglesa, casi perdiste todo tu adorable acento por pasar tanto tiempo con esos chicos súper estrellas… Yo opino que él es mucho mejor que Joseph…-parloteaba mi madre en el asiento de enfrente, volqué mis ojos y me volví a responderle a Charlie.
-Sunderland…-sonreí-... ¿y vos?
-Sunderland, wow, eso es muy lindo… yo soy de Londres, toda mi familia lo es, es mas…creo que siempre lo fuimos-me comento sin quitar su sonrisa de su rostro.
-Londres…refinado, me gusta… mejor que Casa Grande, Arizona…-murmuro mi madre de nuevo y yo suspire pesado.
-Londres es muy lindo también.
-¿Pero que hace una chica de Sunderland en Los Ángeles?-me dijo con curiosidad, pero esta vez mi madre no hablo.
-…Mis… Mis padres murieron al comienzo del verano-mire con nostalgia a mi madre y después baje la mirada.
-Oh, lo siento…-me dijo sin saber que mas decir… y después de un corto silencio volvió a hablar-Entonces vos… sos Hayley… ¿Hayley Wassen?
-La misma…-abrió los ojos, sorprendido.
-Estoy muy sorprendido por la donación que estas por hacer para the Elephant Parade…
-¿Donación?
-si… 36millones de dólares a la cuenta de Eloisa, tu abuela…- ¡¿36millones?! ¿Acaso ese era todo mi dinero?
-¿Dónde te enteraste eso?
-Esta en las invitaciones-saco la invitación de su bolsillo- ¿ves?-me mostro el enunciado que decía “Presentación y Firmado de los papeles de la donación de 36millones a The Elephant Parade por Hayley Wassen”
-Esa mujer siempre haciendo estupideces, ese dinero es tuyo Hayley, no te lo puede sacar-me dijo mi madre con voz enojada.
-Charlie, necesito que me ayudes.
-Claro, por supuesto…-me miro con atención.
-Toda esta fiesta es un fraude, yo no quiero dar ese dinero, no… yo no voy a firmar los papeles, es todo un fraude para dejarme en bancarrota a mí, ella… es mala, Charles.
-¿La gran señora Hollywood? No lo creo.
-Me tenes que creer.
-¿Y si no puedo?
-Solo voz me podes ayudar Charles-le mire a los ojos con toda la pena que llevaba dentro, estaba desesperada, no tenía idea de quién era él y aún así sentía que me podría ayudar. Se quedo en silencio mirando mis ojos, y pensando. Apuesto que las mismas cosas se le pasaron por la cabeza.
-Ok-suspiro-¿Qué tengo que hacer?-sonreí y le conté mi plan.
-Primero, tenemos que encontrar la forma de hacerme entrar…-me interrumpió
-¿No se supone que deberías estar en la lista?
-…No estoy segura, pero hay que tener un plan B porsiacaso… Una vez adentro, tenemos que conseguir los papeles… tenemos que conseguir que no los firmen.
-Vos estás loca…-me dijo negando con la cabeza-…Soy un duque los duques no hacemos eso-me sonroje al saber ante la presencia de quien estaba.
-¿Duque?... así… ¿sos de la realeza?
-Mayormente eso es lo que significa…-rió.
-Bueno, solo me podría ayudar a entrar… ¿su majestad?-le dije dudosa y se carcajeo asintiendo con la cabeza, después de un par de minutos en silencio llegamos a la fiesta, Charles me ayudo a bajar de la limo y entre como si fuera su cita esa noche, todos miraban mi vestido, y mis zapatos, decidí no tomarle importancia creo que las personas que me miraban mal, era mas por que el duque me llevaba del brazo.
lunes, 7 de septiembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario