martes, 15 de septiembre de 2009

#57: Im ok, I miss you.

No me despegue de los papeles una vez que los tuve en mis manos. Tenía miedo de que los perdiera de nuevo. Una vez ya en el hotel, llame a la casa de los Jonas para avisar que todo estaba en orden. El teléfono contesto Joseph, el oír su voz, aunque sea a través de aquel aparato, era simplemente fortificante para mí, otra vez los colores se volvían brillantes y mi aparato respiratorio funcionaba con fluidez.
-¿Hola?... ¿Hola?-repetía mientras yo me quedaba en silencio disfrutando su voz y cada una de sus palabras-Voy a colgar…-me advirtió y reaccione.
-¡Joe! Hola…-trate de tomar un poco de aire pero fue inútil.
-¿Hayley? ¡Hayley!-dijo mi nombre con alivio- ¿Dónde estás? ¿Cómo estás? ¿Todo… bien?-sonaba bastante preocupado, lo que hizo que me pusiera aún mas nostálgica.
-Estoy en LA, estoy bien… -se quebró un poco mi voz.
-Te extraño, necesito verte, y disculparme… Tenes razón, siempre la tenes…-rió- ¿Puedo buscarte?
-No-Horrible y doloroso ‘no’, no quería que lo hiciera por dos simples razones, sería muy difícil para mí verle pasar por todo lo que Tim-mi padre- tuvo que pasar con mi madre, simplemente horrible.
-¿No?-pregunto mi madre a un lado de mí, y yo que pensaba que estaba en contra de nosotros.
-No-repetí una vez más.
-No puedo dejar que te deshagas de mi así de fácil… no lo vas a lograr.
-¿Deshacerme?... no, eso es lo último que quiero hacer…-le aclare.
-¿Entonces?-pregunto muy confundido
-Te amo-le dije para que comprendiera.
-Yo también…
-Perdón-le dije y después corte el teléfono tratando de no llorar.
-Hayley, si de verdad lo amas ¿Por qué lo dejas ir?-pregunto mi madre confundida.
-No quiero que sufra como lo hizo Timothy…
-Pero si no hubiere sido por él… no hubiera superado esto…
-You didn’t!-grité-No lo superaste, por eso estas aquí… por eso me nadie te ve.
-Tenes que luchar, Hayley, no podes darte por vencida así como así… hay mucho camino por recorrer, tratamientos todo puede ser posible, solo tenes que luchar.
-¿Por qué hacerlo si vos no lo hiciste?-la cruda verdad había llegado por fin a la superficie dejando en descubierto aquel ice-berg que llenaba mi vida, ella seguía enferma cuando murió. Estaba claro que lo que la mato no fue el cáncer… si no el accidente de auto. Pero quién sabe si ella hubiese seguido viviendo mucho más… Todos sabíamos que ella había perdido las esperanzas mucho tiempo antes, y que había dejado de luchar contra su enfermedad, por miedo a llegar a resultados peores. Yo deje de tener esperanzas igual que ella, dos minutos después de que me entere lo que tenía.
-Yo no luche… porque sabía que ese era mi destino y estaba escrito. En cambio vos, Hayley, tenes toda una vida por delante, tenes a estas maravillosas personas que te quieren, se preocupan y te cuidan, pero no lo vas a valorar hasta que las pierdas. No esperes hasta ese momento, por favor… no dejes que todo se te esfume de las manos.
-Pensé que no querías a Joe-con la mirada hacia abajo pensando en sus palabras.
-Yo también, pero termina siendo un gran chico-rio y desapareció.
Me eche sobre la cama, me saque los zapatos y con el vestido de terciopelo petróleo aún puesto, dormí sobre las sabanas. Mi sueño esa noche fue muy extraño, se encontraban dos pequeños niños, la niña sonreía sin temor de mostrar sus sonrisa faltante de dos dientes en frente; con el cabello totalmente zanahoria corría de aquí para allá, con el rostro-además de estar lleno de pequeñas pequitas adorables-lleno de tierra, casi como si hubiera estado comiéndola, y el niñito de cabello rubio ceniza y dos brillantes y grandes ojos verdes, la perseguía riendo con una risa adorablemente familiar, por todo alrededor de aquel gran prado lleno de tulipanes amarillos-mi flor favorita-todo iluminado por un enorme atardecer que hacía que la escena pareciera aún mas tierna y extrañamente familiar.
Cuando desperté me di cuenta, no era un sueño del todo, era mas un recuerdo de algún momento en mi vida, muy distante a ese momento, pero ¿Por qué me había soñado con ese pequeño niño de cabello encenizado?
Trate de no pensar en eso, y baje a desayunar una vez bien cambiada y bañada, con esperanzas de encontrarme con el duque… me sentía tan tonta…
No había señal alguna de este, tal vez había escuchado mal… pedí mi desayuno y comí sola mirando la playa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario